La comunicación asertiva

A veces mucho de tu estrés es una función de las demandas, expectativas o acciones de otra gente. Tu no puedes controlar lo que la otra gente hace, pero tu puedes controlar tus respuestas y expresar tus propias necesidades. Asertividad no es agresividad.

La agresión actúa en el principio de “yo primero”.
La asertividad da a entender que “mis necesidades son tan importantes como las tuyas, no mas ni menos”.

El cambiarse del comportamiento pasivo al comportamiento asertivo involucra el romper los antiguos hábitos, así que eso normalmente toma tiempo y practica. Pero empieza con el reconocimiento de que tienes el derecho de hacer valer sus derechos.

El decir no a las solicitudes
Si tu estas tentado a decir si (pero tu no estas seguro si quieres hacerlo.) Pide tiempo para pensarlo. Cerciórate de que tu sabes exactamente lo que se te esta preguntando y que tipo de tiempo y energía eso podría requerir. ( ¡Los que hacen solicitudes tienden a subestimar!) Deja que la persona conozca cuando responderás, piensa tu respuesta y luego señálala sin ambigüedades.

Si decides declinar, usa la palabra “no” con una voz firme y agradable, idealmente acompañada por un movimiento de la cabeza u otro lenguaje corporal que diga que tu lo implicas.

Tu no necesitas disculparte o dar una explicación larga a parte de “preferiría que no” o “necesito el tiempo para otros compromisos.”

No seas arrastrado en una discusión sobre el porque tu deberías hacer determinada cosa, o el como puedes solo tu manejar eso o el como nadie más lo hará. Tu no necesitas dar justificaciones adicionales para tu decisión. Vuelve a señalar tu posición en un tono más firme, permanece silencioso o cambia de tema.

Recuerda que no necesitas perder el tiempo sintiéndote culpable. Líberate de eso y usa el tiempo para lograr alguno de tus otros objetivos.

Estas son unas sugerencias en las tres áreas que podrían ayudarte a tener tu estrés bajo control.

Cuando hagas solicitudes
Piensa tus solicitudes antes de hacerlas para que sea razonable clara y específica
Escoge el tiempo y el lugar apropiado para que la otra persona sea capaz de darle toda su atención.

Evita el tirar una pista o el hacer un prologo de tu solicitud con explicaciones largas. Señala que es lo que quieres y porque en lenguaje simple, directo.

No te disculpes por hacer la solicitud, si parece razonable (¡Si no parece razonable no la hagas!)

Si la otra persona cree que tu solicitud no es razonable, escucha con una mente abierta, pero no niegues tus propios derechos.

Si la otra persona esta de acuerdo con tu solicitud, agradéceles y felicítate a ti mismo de haber hablado.

Si la otra persona ejercita su derecho a decir “no” tu aún puedes sentirte bien de haber expresado tus deseos en forma clara. Tu puedes querer considerar tus opciones con la ayuda de un amigo, consejero u otra persona adecuada.

Gracias a: María Isabel – Suecia

 

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